viernes 25
ENJAULADOS.
Celia Yllanes.
Escultura en metal y licra.
5 m x 1 m ø.
6-2001.
Individuo enjaulado y solitario que se balancea en su trapecio sabiendo que en cualquier momento puede caer al vacío.
Posición altiva, privilegiada; desde las alturas puede observarlo todo sin inmiscuirse, mero espectador distante, acumulando aprendizaje que con el tiempo convertirá en sabiduría.
De nuevo, seres sin cabeza, sólo disponen de esbeltas piernas con las que salir huyendo cuando lo crean necesario. Aunque en eso radica su agonía, están encarcelados, no pueden escapar, están condenados a ser unos voyeurs de vidas ajenas, de seres completamente desconocidos. Observan intuyendo cual será el siguiente paso en sus vidas, pero sufriendo por no poder advertirles de los peligros, porque sin cabeza no pueden gritar, sólo pueden agitarse con violencia, pero nadie les entiende, nadie repara en ellos.
Un encierro conformado con enrrejados de hierro como los que se hacen para asegurar a las fieras. Sinónimo de prisión o cárcel.
Un encierro, en este caso, dedicado a una prenda textil, esbelta y roja. Color rojo secreto, rojo ardiente y valiente, que pasa a ser vida, intensidad y pasión.