
Lecrín
Castellammare del Golfo (Italia)
Rethymnon (Grecia)
Malta
Los Molinos de agua y la cultura islámica
La invención de las estructuras edilicias y de las maquinarias aptas para la molienda de cereales se considera una de las conquistas tecnológicas más significativas en la historia del género humano. La explotación de una energia de la naturaleza, el viento o el agua, con el fin de sustituir el trabajo físico de los hombres o de los animales señala un avance cultural pero también socio-económico comparable a las radicales transformaciones que en el siglo dieciocho estuvieron determinadas por la revolución industrial.
La investigación histórica de cómo los hombres pasaron de las máquinas de moler de giro movidas a mano a los molinos accionados por las aguas de los rios está documentada en un conocido escrito de Marc Bloch (Bloch 1962). El historiador, fundador de ¨Les Annales¨, refiere que testimonios de la existencia de esta innovación técnica se han encontrado en Asia Menor poco antes de la era cristiana. Y algunas descripciones tanto de Plinio que de Vitruvio demuestran que el molino de agua es bien conocido en el mundo romano clásico.
Es opinión común que, después de un periodo de obsolescencia que duró varios siglos, en época medieval el molino hidraúlico vuelve a tener una notable difusión en gran parte de las regiones de la cuenca mediterránea (Le Goff, 1964). Y por otra parte, ninguno de los autores que se han ocupado de los orígenes del molino hidraúlico descuida la importancia que la conquista árabe ha tenido en el determinar esta difusión (Bloch, 1962; Endrei, 1968, Lagardère, 1991).El tipo de molino hidraúlico utilizado prevalecientemente por los pueblos musulmanes fue el horizontal, constituido por una rueda motriz horizontal con palas. Este tipo de molino, caracterizado por un empeño prevaleciente en las zonas (impervie) y colinares y por la explotación de pequeños recursos de agua, originario de las zonas montañosas de Persia y de Oriente Medio, se difundió en Asia y en la cuenca del Mediterráneo junto con la expansión musulmana en todo el dar al-Islam. La región mediterránea europea donde más tiempo y de manera más profunda los árabes residirán y ciertamente aquella parte de la península ibérica denominada al Andalus. Aquí, donde los testimonios de la presencia musulmana están todavia presentes y tienen gran difusión, estudiosos e investigadores han profundizado sus caracteres y consistencia tanto de los sistemas de irrigación como de edificios y máquinas para la molienda. (Selma, 1991; Barcelo, 1989; Kirchner, Navarro, 1994; Lagarderè, 1991).
Partiendo de este contexto científico e histórico, el proyecto Aramis toma en éxamen y desarrolla la valorización de los molinos de agua de origen árabe en algunas regiones europeas mediteerráneas: la Sicilia occidental (Italia), Andalucía (España), Creta (Grecia), Malta, evidenciando también todas las conexiones con otras regiones mediterráneas inteeresadas en el mismo tema (Tunez, Marruecos, Córcega, Turquia, Provenza).